Crítica a la música “culta” contemporánea.

9 de Junio, 2008

El problema de la música “culta” contemporánea es que es música “experimental”.

Surgió en un momento en el que había que experimentar: los músicos se encontraron con que no podían componer nada más hermoso que “La sinfonía de los Salmos” de Stravinsky y tuvieron que tomar una decisión: o nos hacemos abogados o seguimos con la música pero abandonando toda pretensión de belleza.

Así que yendo más allá de la belleza se toparon con la fealdad.

Como la fealdad es injustificable, dijeron: espérate, estamos experimentando.

A un médico no le dejan experimentar directamente con humanos, le ponen una rata para esas cosas.
Y en cualquier caso con las medicinas hay ensayos de doble ciego y estadísticas que dirán: a un 60 por ciento se le quitó el dolor de cabeza, un 30 tuvo nauseas y un 10 por ciento salió del concierto antes del final (huy, perdón estaba hablando de ¿experimentos científicos?).

En vez de experimentar un sonido en laboratorio (con ratas estaría muy bien) lo hacen directamente en la sala de conciertos. Un sonido no es nada sin una inteligencia artística que lo maneje. ¿Para qué quiero oir cómo vibra un tubo de metal rasgado por un arco de chelo? Este sonido sólo me sirve si está en un contexto. No se puede retirar el ritmo, la melodía y la armonía a la música y dejarle en puro sonido. Porque entonces no es música: es sonido.

Aquellos tiempos de la experiencia de lo nuevo fueron muy bonitos. Los compositores querían encontrar nuevos sonidos. Se lo pasaban muy bien. Se podían oir frases como estas: “Oye, ¿has visto cómo suena el piano del revés?” “Sí, pero tienes que dejar al menos cuatro compases de silencio para que al pianista le de tiempo a darle la vuelta”. Era más listo quien más sonidos descubría. Y luego estaban los intérpretes, por fin no había que estudiarse la partitura exactamente porque teníamos muchas notas que podíamos tocar adlib (= como nos diera la gana).

Y luego, a muchos compositores se les olvidó que todo había nacido desde un honrado interés en “experimentar”, se hicieron un lío y creyeron que era así como había que componer. Así que la “música experimental” dejó de ser “experimental” para convertirse en “contemporánea”.

Y la electroacústica nació de todo aquello y gracias a ella Jean Michel Jarre.

Dado que soy una fan de Jean Michel Jarre, estoy muy agradecida a todos aquellos dodecafonistas y compositores de música experimental.

En este caso, el fin justificó los medios.

Todo es por culpa de la gravedad

18 de Enero, 2007

Todos nuestros problemas son por culpa de la gravedad.No quiero que me malinterpreten, la gravedad es necesaria, si no, el arroz no entraría en la cazuela y las caquitas de los perros estarían volando por ahí.

Pero tal vez no tanta.

En la Luna, por ejemplo, no tienen gravedad y yo no he visto que haya habido guerras allí, ni discusiones, ni politiqueo ni mucho menos, vida.

La gravedad, de entrada, es la causante de un 90 por ciento de dolores de espalda. El orgullo que hizo al mono andar erguido nos está costando a los humanos miles de euros en visitas al médico. Pero cuando intentamos corregir ese orgullo, se nos inclinan la cervicales, que es peor, y hundimos el pecho, como diciendo, “¡yo no he sido!”

La manía que tenemos las mamás de hacer comer en exceso a los niños les hará aumentar unos codiciados y perjudiciales 5 centímetros más. Cuanto más lejos del centro de la gravedad, más se inclinará la espalda, más posibilidades de tropezar y caer (según estudios científicos que no me he molestado en revisar).

Probablemente dentro de unos siglos, los bajitos heredarán la tierra (tal vez por estar más cerca de ella) y la Sanidad Pública advertirá en las cajetillas de cereales: “crecer mucho es perjudicial para su salud y los que le rodean”.

 

 

El laberinto engañoso del fauno

19 de Octubre, 2006

Un fauno cualquiera

  

    ¡Cómo cambia nuestro estado de ánimo sólo por ver una película!

    El poder que tiene cualquier cosa sobre mi me impacta sobremanera. ¿Acaso no me creía yo dueña de mí misma y ahora veo que no soy más que un juguete de las circunstancias?

    El martes vi “El laberinto del fauno” con la inocente intención de pasar un rato agradable con una película de fantasía.

    El que quiera verla que se espere una película sobre la guerra civil española con algunas menciones breves a un cuento infantil.

    Hay más lecturas de esta película, pero el que se sintiera engañado como yo, que me pensaba que se pasaba las dos horas en el laberinto, como “Labyrinth” de Jim Henson y sólo teníamos que soportar la cruda realidad unos diez minutos de metraje, pues no ve otra lectura. Dos horas en lo más crudo de la violencia postguerra y no sé qué poquito en la fantasía, mezcladas de forma que no se te escape que el malo es muy malo y los buenos son unos santurrones valientes (que son, como era de esperar los inocentes rojos, que pobres ellos no mataron a nadie, ni destruyeron iglesias, ni robaron nada, ni mataron a curas, ni querían el poder para sí, sólo luchaban por el bien común y beneficio de toda la humanidad, ¡ay que pena!).

    A mi la guerra civil española me resulta intragable, como la II Guerra Mundial y cualquier guerra. ¿Qué hay de bueno en ver una y otra vez cómo el odio entre los seres humanos genera todo tipo de locura? Una vez conocido esto, no hace falta indagar más en ello. No hay por qué verlo más. He visto numerosas películas, he leído sobre ello, he hablado con mi abuelos, he estado en Berlín… Ciertamente me sentí un poco atrapada: ¡Ostrás! ¡Quería ver una película de fantasía y me sueltan una de la guerra civil española!

    Es como si te prometen un plato de macarrones con tomate y te sueltan unos higaditos con coliflor, peor, unos saltamontes fritos, ¡yo qué sé!.

Hoy toca manifestación

19 de Octubre, 2006

Alta tensión 

      Hay días en los que uno preferiría no haberse levantado de la cama. Me pregunto qué pasaría si un día decidiera no moverme del sillón, sentada en posición de medio loto y con la mirada perdida. Supongo que si ocurriese en la India empezarían a llegar devotos de todas las partes del mundo y hasta publicarían un libro con mi foto (las uñas largas causan mucha admiración). Pero en Occidente, más concretamente en Madrid, no hay posibilidad de que te tengan por santo gurú si te quedas quieto, más bien, te toman por un vago inútil. Así que te ves obligado a moverte como un saco por aquí y por allá, sin mucho ton ni son, a la buena de Dios y para conseguir poco fruto de todo aquello (bueno sí: un poco de alegría hoy, un poco de disgusto mañana, una de cal y otra de arena).

      El sentido de todo esto se me escapa. Probablemente no haya que buscarle el sentido. La búsqueda del sentido de la vida es otra trampa de la mente, ¡qué se yo!. A la mente le gusta preguntarse las cosas, indagar en todo, pero que yo sepa ningún filósofo ha sido feliz con sus descubrimientos (excepto aquellos que fueron mal llamados filósofos y en realidad eran místicos - Plotino, Platón y otros).

      Hoy es uno de esos días en los que preferiría seguir en mi cama. Tal vez porque sólo he podido dormir cuatro horas o tal vez porque han enterrado unas líneas de alta tensión en mi calle y esta tarde me toca manifestarme. Va a ser la primera manifestación de mi vida. Bueno, sin contar aquél día que en saliendo del Conservatorio de Música de Atocha me mezclé sin saberlo con la manifestación del orgullo Gay hasta que entre todo género bi, mono y hetero llegué al metro.

      Me gustaría que fuera como aquél iluminado que decía “Tal vez me vea usted luchando por la paz y la justicia en este país, pero no seré yo quien esté ahí, sólo mi cuerpo”. Pues algo así, este Gran Teatro del Mundo me ha asignado un papelito en la manifestación de esta tarde, tal vez para que empiece de una vez por todas a tener algo de conciencia social y salga de mi enclaustramiento individual o simplemente porque no había otra cosa más importante que hacer esta noche.

¿Mariposa o murciélago?

9 de Septiembre, 2006

Lo bueno de estudiar es que aprendes algo y de paso subes el ego un poco, que también lo necesita él, el pobre.
He aquí mi descubrimiento:

Y yo digo que el esfenoides, que es un hueso de lo más raro, parece un murciélago o una mariposa, según estés más romántico o más grunge, que lo tenemos en las sienes y cuyas patologías dan lugar a locuras de todo tipo, desde esquizofrenias a demencias a suicidios, etc. Y digo yo, ¿no será que por eso la gente de mi pueblo cuando quiere decir que alguien está loco se lleva el dedo índice a la sien y la retuerce, muy similar a lo que sería una patología de este hueso?

Curiosidades antropológicas.

Busque las 357.221 diferencias

7 de Septiembre, 2006

                     

Typical american Nbensis Pau Gasol……Typical spanish Pau Gasol element

Momentos creativos

7 de Septiembre, 2006

 

Un cerebro

  

Normalmente suelo estar más inspirada para hacer cosas inútiles cuando tengo más cosas importantes que hacer.

Dejar para mañana lo que puedo hacer hoy suele generar un tipo de sustancia cósmica tóxica dentro del cuerpo que se puede expresar en forma de arte, ya sea literatura, pintura o música.

Esto lo digo porque mañana tengo un curso y aún no he hecho los deberes.

¿A quién le apetece dibujar el plexo coroideo del cuarto ventrículo a las once de la noche?

¿Tiene algún sentido moral que dibuje yo un plexo tan importante cuando él mismo debe estar cansado a estas horas?

¡Viva España!

7 de Septiembre, 2006

 

Viva España

  

Que gane España el campeonato del mundo ahora me hace la pascua.

¡Ya podía haber ganado aquel día de 1982, cuando me hacía ilusión! Yo era una preadolescente y era capaz de no dormir por ver las olimpiadas del otro lado del mundo en la tele.

Yo soy de la generación de Antonio Díaz-Miguel, Fernando Martín… Hasta teníamos que nacionalizar extranjeros para poder llegar a la altura de los zapatos a los enebeás americanos (¿os acordáis de Drazen Petrovic?).

Hoy la cosa ha cambiado, no sé si gracias a la manipulación genética o a la transformación celular que provocan los residuos nucleares. El caso es que a esta generación de españoles se les da muy bien eso del deporte, justo cuando a mi ya no me interesa que un señor que no tiene nada que ver conmigo gane su copa. Lo único que me une (a parte de la energía universal cómun a todos y que nuestros ancestros nacieron de una misma tataraetcabuela africana en aquella cálida mañana del Paleolítico) es que pago con mis impuestos ese club llamado “España”.

En cualquier caso tienen una cara de chicos estupendos y buena gente que se merecen lo que les pase.

Y poniéndonos serios… sobre la felicidad otra vez

10 de Julio, 2006

Hay una cosa sobre la felicidad que me llama mucho la atención. Que decimos que la buscamos, y cuando la tenemos, nos empeñamos en perderla. Tal vez no es que nos guste la felicidad en sí, sino el hecho de buscarla. Un sutil juego de caza para seres humanos adultos y respetables, pero que huele a instinto depredador de nuestros ancestros olvidables.

Yo creo que la única felicidad que no se puede perder es aquella que se tiene cuando ya no hay “nadie” que se pueda empeñar en perderla. Cuando sólo queda ella, ella solita.

Un breve comentario sobre Yoruba

10 de Julio, 2006

Las dos tiendas de portada son de unos amigos del pueblo Yoruba. Antes los indígenas de este pueblo vivían en chozas, pero descubrieron las tiendas antitérmicas y con ventana-mosquitera doble y les fascinó. Lógicamente el pueblo de las chozas sigue en pie para los turistas. Esta situación no gusta a todos.
El gran Batu Yoruba, el brujo, que vive en el monte Gulambo, del disgusto que tiene encima se convierte en yembé por las noches y no deja en paz a los que intentan dormir, hasta las tres de la madrugada, hora en la que finaliza su encantamiento. Otras versiones menos románticas dicen que ha montado una discoteca en lo alto de la montaña.
Yo no sé con cuál quedarme, pero quien ha oído su yembé ya no tiene queja de este mundo.